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2 de Septiembre de 2007



RCTV: ¿Un Instrumento de la CIA?

Eladio Lárez, presidente de Radio Caracas TV (RCTV), no es ajeno a la CIA. De hecho, la relación de Eladio con la agencia de espionaje se remonta a cerca de veinte años. Ya en 1989, Lárez ayudó a la CIA a canalizar dinero a través de Venezuela para la oposición nicaragüense.

Fue cuando trataban de derrocar al gobierno sandinista mediante la desestabilización y la violencia masiva. Lárez fue realmente tan servicial como para crear una falsa fundación en Venezuela, con el nombre de Fundación Nacional para la Democracia, como tapadera para recibir el dinero de la CIA y financiar las operaciones del periódico principal de la oposición en Nicaragua.[1]

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17 de Mayo de 2007

La Nueva estrategia imperialista para Venezuela


Usada por primera vez en Serbia, Washington ha perfeccionado ahora una nueva estrategia imperial, con el fin de mantener su supremacía en el mundo, afirmó en un artículo el periodista Chris Carlson, quien sostuvo que la punta de lanza de Estados Unidos (EEUU) está actualmente dirigida hacia varios países, entre ellos Venezuela. 

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22 de Enero de 2007

La Democracia de la Élite: Cuando Washington Reinaba en Venezuela

La Historia del Impedimento de la Democracia en Venezuela - Parte III

Cuando Hugo Chávez habló en las Naciones Unidas el pasado Septiembre, acusó a Washington de promover "la democracia de las élites" en el mundo.  La mayoría de las personas que escucharon el discurso tal vez no supieron exactamente que quería decir con la frase "democracia de las élites."  Probablemente no muchas personas entendieron que tan relevante fueron sus palabras. Pero Chávez estaba hablando de experiencia personal. Como una gran parte del mundo, Venezuela ha vivido las frustraciones de la democracia de las élites y sus consecuencias devastadoras. Chávez entiende que para enfrentar la crisis de la democracia moderna en el mundo, tenemos que entender lo trágico que es la democracia de las élites.

A través de la historia, Washington se ha dedicado a la exclusión de las masas y a la prevención de la democracia verdadera. Una larga historia de instalar y apoyar dictaduras en paises en todo el mundo es suficiente prueba de esto. Pero cuando las dictaduras llegan a ser un problema de relaciones públicas, Washington promueve una forma de democracia de las élites, siguiendo el modelo del sistema de los Estados Unidos, para pacificar la población.  Tanto la dictadura como la democracia de las élites juegan el mismo papel: impedir el "riesgo" de un sistema verdaderamente democrático.  Ya sea por medio de la democracia de las élites, o dictadura, la participación de las masas tiene que ser minimizada.  La democracia verdadera nunca se debe permitir.

Venezuela es un ejemplo perfecto de como funciona esta estratégia de Washington.  En el siglo veinte, Venezuela vivió la transición de dictadura a democracia de las élites y, finalmente, a esa otra dictadura conocida como el neoliberalismo.  Las transiciones fueron cuidadosamente orquestradas por Washington y la élite Venezolana.  El "riesgo" de la verdadera democracia fue evitado. Sin problemas, las corporaciones estadounidenses consiguieron exactamente lo que querían en Venezuela; vastas cantidades de petroleo barato y el mejor cliente en Latino América para sus productos importados.

El brutal dictador y aliado de Washington, Marcos Pérez Jiménez, dió concesiones generosas a las compañías estadounidenses en los años cincuenta, y, quizás lo más importante, abrió las puertas todavía más a sus importaciones.(1) Aunque fue muy dañino a la producción e industria Venezolana, las compañías estadounidenses y la clase élite en Venezuela se benefició bastante. El balance financiero resultante favoreció a los Estados Unidos ya que el dinero petrolero que Venezuela recibía era recirculado otra vez en ese país como resultado de las ganancias obtenidas de la importación de bienes a Venezuela.  ¿Qué más podrían pedir? El sistema les estaba sirviendo perfectamente, por lo menos mientras la mayoría estaba bajo el control del dictador y su policia privada; los agentes de la "Seguridad Nacional."

Pero a través de los años cincuenta, la oposición al dictador estaba creciendo. El movimiento popular que se desarroló para tumbar el dictador preocupaba a los Estados Unidos. Como siempre, ellos no querían la participación de las masas, y la radicalización de la población.  El "anti-Americanismo" era tan fuerte que el Vice Presidente Estadounidense Richard Nixon y su esposa casi fueron asesinados por una turba Caraqueña en 1958.(2) Washington necesitaba asegurar que el pueblo no tomaría control y que la voluntad de las masas no se ejercería.

Mientras los Estados Unidos oficialmente promovía acciones en contra del desarrollo de instituciones democráticas durante los 1950's,  se mantuvo en contacto con la oposición democrática, formando los líderes para convertirlos en amigos en caso de que ellos eventualmente tomaran el poder.  Rómulo Bentancourt, el político opositor más famoso, sembró miedo en Washington cuando tomó el poder en 1946 por su simpatía al comunismo. Pero el Departamento del Estado influyó en él para calmar su hostilidad hacia los Estados Unidos.(3) A Bentancourt, conocido en Venezuela como "el padre de la democracia," le estaban enseñando los "límites aceptables" de la democracia. Washington lo estaba introduciendo al nuevo sistema; la democracia de las élites.

La democracia de la élite: Una democracia de "bajo riesgo"

Bentancourt llegó a ser el siguiente presidente de Venezuela después de la caída del dictador en 1958. Pero antes de hacer elecciones abiertas, la élite Venezolana diseñó el nuevo sistema polítco que gobernaría el país durante los siguientes cuarenta años. Muchos de los líderes de la élite y comerciantes que habían apoyado la dictadura hace pocos años fueron los que diseñaron el nuevo sistema.(4)

Bentancourt apaciguó las exigencias de los Estados Unidos con prohibir los partidos políticos comunistas e izquierdistas. El resultado fue un pacto político, conocido como el Pacto de Punto Fijo. Este pacto fue hecho entre los dos partidos principales que compartían el poder, sin importar mucho quien ganara las elecciones nacionales. Ellos hicieron un acuerdo para evitar el conflicto político asi como cambios estructurales. La estructura de la economía no cambiaría y las instituciones fueron basadas en las ya existentes. Como resultado, grandes sectores de los partidos políticos retiraron su apoyo y se resistieron a lo que ellos vieron como un gobierno de la élite. Venezuela era ahora una supuesta "democracia," pero Washington y la élite Venezolana habían asegurado que cambios significativos no ocurrieran.

El gobierno del pacto terminó siendo una democracia con "límites." Un gran sector de la población, y el espectro político, estaba completamente excluido. La formación de un proyecto común, en lo económico y político, significaba que se tuvieron que contener a los obreros y clases bajas, hasta con la fuerza. Dado que los partidos izquierdistas se prohibieron, se vieron obligados a funcionar cladestinamente; la guerrilla se formó en diferentes partes del país. Se permitió que la CIA vigilara los actividades de los izquierdistas. El ejército, entrenado y armado por los Estados Unidos, reprimía violentamente a los partidos de la izquierda, matando y torturando miles de personas.

La realidad había cambiado muy poco desde los tiempos del dictador. La participación de las masas se limitaba a escoger entre dos partidos elitescos cada tantos años. Aparte de eso, lo demás se dejaba a los políticos de la élite. Se ofrecían beneficios y reformas limitadas para complacer a las masas, pero cambios verdaderos nunca fueron posibles. La democracia de la élite había reemplazado el brutal dictador y Washington siguía saliendose con la suya en Venezuela.

Es esta forma de democracia de las élites que Washington ha promocionado en todo el mundo, y sigue haciendolo a través de organismos como el National Endowment for Democracy, el USAID, y en otras maneras clandestinas. La idea principal es poner límites en el espectro político, restringiéndolo a solo los programas políticos que no son amenazantes a la globalización capitalista. La estrategia logra esto a través de financiamiento, entrenamiento y la ayuda a partidos políticos que convienen a los intereses capitalistas de Washington, socavando cualquier movimiento popular que vaya hacia cambios más fundamentales. Los movimientos radicales o revolucionarios que exigen cambios más profundos, o que amenazan los intereses del capital global, son bloqueados e impedidos de tener el poder. El profesor de sociología en la Universidad de California, William I. Robinson, lo explica a continuación:

"En la estrategia general, Washington procura crear, a través de sus programas de "promover la democracia," "agentes de influencia" -políticos regionales y líderes cívicos que tienen la expectación de generar conformidad con el orden social elitesco para promover la perspectiva de los neoliberales, y para abogar por las políticas que integran el país al capitalismo global. También se espera que estos agentes compiten con, y eclipsan, grupos e individuos más populares, independientes, progresistas o radicales quienes podrían tener una agenda distinta para su país."(5)

Quizás las masas están exigiendo cambios más radicales y fundamentales, pero la élite trabaja para redirigir o neutralizar estas exigencias. Como en otros tiempos de la historia, cuando se consideraban a las masas demasiados "ignorantes" o "irresponsables" para tener poderes políticos o para consultarles asuntos de importancia nacional, en la actualidad también se minan sus intereses en una manera más clandestina. Mientras antes el dictador simplemente repremía la voluntad popular con violencia, ahora nuevas maneras sofisticadas permitían a las élites repremirla sin enfrentamientos. Ya no era aceptable rechazar la voluntad popular abiertamente; ahora se hacía en privado.

En Venezuela, la verdadera democracia era demasiado "riesgosa." ¿Qué harían las masas si podrían ejercer su voluntad? ¿Echarían afuera las compañías petroleras estadounidenses? ¿Restringirían las importaciones de los Estados Unidos para proteger la industria Venezolana? ¿Ellos cooperarían con los enemigos de los Estados Unidos? Para Washington y la élite Venezolana, la democracia era demasiado peligrosa. Una vez mas, tenían que impedirla.

El Camino al Neoliberalismo: La dictadura mundial

Tanto en la dictadura como en los años de democracia, las corporaciones estadounidenses lograron tomar una posición ventajosa en Venezuela. El dictador Pérez Jiménez había abierto la economía drásticamente a las importaciones de los Estados Unidos, y los grupos elitistas que le siguieron no hicieron nada para cambiar esto. Dado que la prioridad era evitar conflicto y no pisar los intereses de la élite, ni una política de proteccionismo ni una deliberalización fue implementada. El gobierno de coalición que no tomó ni un lado ni otro,  terminó favoreciendo las importaciones y debilitando las industrias nacionales. La producción Venezolana naciente era obviamente inferior a su contraparte estadounidense y no pudo competir. La producción nacional Venezolana estaba en desventaja ante las importaciones provenientes de los Estados Unidos, y aquel sector de la élite Venezolana con ligas a las corporaciones estadounidenses llegaron a dominar la política en los años ochenta.(6) Comerciantes y empresarios de la élite se dieron cuenta que para sobrevivir debían invertir en la creciente expansión estadounidense y transnacional.  Mientras tanto, Venezuela llegó a ser el país más "Americanizado" de América Latina.

Las condiciones estaban dadas para las políticas económicas del neoliberalismo, y la democracia de la élite había abierto el camino. El gobierno de consenso había fracasado en construir industria o producción Venezolana significante. Las corporaciones multinacionales y estadounidenses habían tomado el control. La élite Venezolana, sin leales intereses nacionales, cambió de bando y se unió a la clase capitalista transnacional. Mientras la cultura e inversión estadounidense penetraba más al país, fue más lógico y efectivo aliarse con el capital transnacional.(7) Asociaciones de comercio, capitalistas, inversionistas, industriales y profesionales unieron fuerzas con el capital extranjero y, por eso, apoyaron a la ideología neoliberal.

El presidente Carlos Andrés Pérez implementó las políticas económicas letales del neoliberalismo en 1989, con la consequencia de disturbios, violencia, y saqueos. Miles fueron asesinados en las calles y en sus casas por el ejército nacional. A través de los años, los ingresos del petróleo y de los préstamos internacionales habían permitido al estado proveer pequeños beneficios sociales para la población general. Pero en los años ochenta, cuando los precios mundiales del petroleo cayeron, y la deuda nacional había alcanzado su máximo nivel, Pérez se vió obligado a cumplir con el requisito de los prestamistas internacionales, el cual era la economía del neoliberalismo. El resultado fue un aumento drástico en la pobreza y la miseria.(8)

Promocionado por los Estados Unidos y las instituciones prestamistas dominadas por las corporaciones transnacionales, las políticas neoliberales abren a la fuerza las economías del mundo a la inversión internacional. Los gobiernos deben minimizar la intervención en la economía, y privatizar los servicios y recursos. El presupuesto nacional debe ser dedicado a pagar la deuda. Todo lo demás se debe dejar al mercado libre. La salud, la educación, los servicios públicos, y los recursos nacionales se abren a la inversion internacional. Toda restricción sobre la inversión y el flujo de capital internacional debe quitarse, y las corporaciones terminan dominando la economía nacional.

Chávez se ha referido al neoliberalism como una "dictadura mundial." Quizás es una buena caracterización de sus consecuencias dado que las naciones se obligan a aceptar ciertas políticas. El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional dictan los términos. Cualquier protección para empresas nacionales o locales se debe quitar, igual como toda intervención del gobierno en la economía. Los gobiernos nacionales tienen que ceder todo el control de sus recursos nacionales al capital multinacional.  Los gobiernos son irrevelantes. El capital multinacional es quien manda.

Dado que los ciudadanos de un país solo pueden ejercer su poder sobre los recursos y la economía nacional a través de su gobierno, disminuyendo y privatizando el sector público básicamente se elimina el único poder que una población tiene sobre su sociedad. La población es echada y excluida del poder. Inversionistas, corporaciones, y capitalistas toman las decisiones sobre los servicios, los recursos, y la econonía. La dominación de la élite está totalmente asegurada, eliminando toda manera en que la población podría de alguna forma intervenir.

No es muy difícil entender, entonces, por qué Washington promueve e impone políticas neoliberales en todo el mundo. La meta en Venezuela y en todo el mundo siempre ha sido impedir la democracia, excluir la masas de toda toma de decisión. La dictadura neoliberal es la manera perfecta de mantenerlas permanentemente excluidas y de asegurar que todas las desiciones sean tomadas por la clase capitalista elitesca. Al igual que en las dictaduras de épocas anteriores, el pueblo es espectador, no participante.

El plan casi funcionó en Venezuela, pero la población se paró y luchó en contra de ello. Ahora Venezuela es el enemigo, una amenaza a Washington, no porque es "antidemocrático," como declaran, sino porque es democrático; no porque Chávez es un dictador, sino porque representa la mayoría. Porque ahora Venezuela es controlada por el pueblo, no por una dictadura neoliberal.
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(1) Ewell, Judith. Venezuela and the United States: From Monroe's Hemisphere to Petroleum's Empire. The University of Georgia Press, Athens, Georgia ©1996, pg. 177
(2) Ewell, pg. 165
(3) Ewell, pg. 162
(4) Coronil, Fernando. The Magical State: Nature, Money, And Modernity in Venezuela. The University of Chicago Press ©1997, pg. 226
(5) Robinson, William I. "Promoting Polyarchy: The New U.S. Political Intervention in Latin America," published in ALAI, Latin America in Movement, 2006-02-17
(6) Coronil, pg. 188
(7) Ewell, pg. 166
(8) Fernando Coronil; Julie Skurski.  "Dismembering and Remembering the Nation: The Semantics of Political Violence in Venezuela, Comparative Studies in Society and History," Vol. 33, No.2. (Apr., 1991), pp. 288-337

Traducido por el autor

6 de Enero de 2007

Washington y Su Desprecio por el Pueblo Venezolano

La Historia del Impedimento de la Democracia en Venezuela - Parte II

"¡Viva El Mocho Hernández!" gritaban rebeldes y disidentes Venezolanos hace más de cien años. Fue el grito de batalla de un movimiento popular hacia finales del siglo IXX.  "El Mocho" era José Manuel Hernández, un líder muy popular y candidato a la presidencia en 1897. Pero éste era demasiado popular para los gustos de Washington.

Después de años de dictadura, El Mocho representaba una amplia variedad de grupos en Venezuela que estaban descontentos con la élite Caraqueña que centralizaba el poder en sus manos.  Él insistió en tener elecciones libres y abiertas, educación gratis y pública, tomar medidas para la corrupción, y decentralizar el poder entre otras cosas.  Quería dar el derecho al voto a todos los hombres mayores de 18 años. Después de años de exclusión de las masas, éstas exigían una democracia de forma más participativa. No eran demandas muy radicales.

Pero para Washington, aliados muy cercanos de la clase elitesca en Venezuela, este movimiento popular era peligroso a sus intereses. El ministro estadounidense en Venezuela advertía de un anti-Americanismo creciente entre las clases "poco civilizadas."(1) Los "poco civilizados" era la gente de las clases populares, la mayoría empobrecida de la población. Para Washington, solo la gente rica y preparada podía tener el poder: a la mayoría estúpida debería ser negado el poder. Si un movimiento popular podía tomar el poder, ellos seguro transformarían el sistema dominado por la élite.  La élite perdería sus privilegios y Washington podría perder el control.

El conflicto que Venezuela esta viviendo hoy día con Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana tiene exactamente el mismo origen. Para ganar la representación y la participación popular en el sistema político, las masas han luchado y batallado a travéz de siglos en contra de la dominación de la élite. Los Estados Unidos han estado trabajando en contra de ellos durante mucho tiempo hasta el presente. Las masas Venezolanas que hoy apoyan a Hugo Chávez estan exigiendo básicamente la misma cosa que aquéllos que apoyaban al Mocho Hernández hace más de un siglo; una democracia verdadera con la participación popular.

Desde la época del colonialismo una élite pequeña siempre había controlado y se había beneficiado de los recursos Venezolanos. La gran mayoría de la población ha sido olvidada y siempre era excluida. El país nunca fue desarrollado ni modernizado, muy poca industria se creó, y las masas no tuvieron ni empleo ni acceso a la educación. La economía siempre se ha basado en el enriquecimiento de una minoría con la exportación de las materias primas, dejando a los demás afuera. El truco ha sido mantener esta estructura antidemocrática, la cual significa impedir que la mayoría se involucre.

El miedo que tenían al líder El Mocho llevó al ministro estadounidense en Venezuela, junto con la élite Venezolana, a respaldar a su opositor conservador Ignacio Andrade.(2) Según ellos, la gente del campo y las masas populares que apoyaban al Mocho no podían tomarse en serio dado que ellos no eran suficientemente "responsables" para participar en la política. La élite nacional y los oficiales estadounidenses mostraron su desprecio por la democracia cuando acordaron que la mayoría de la población Venezolana no debería jugar un papel en la política hasta que se hubiera madurado y adquirido el "nivel de cultura necesario." La población no estaba "lista" para participar.(3)

Cuando una elección fraudulenta robó la victoria del Mocho, Andrade tomó el poder aunque era obvio que él no era el favorito de la mayoría.  El Mocho Hernández representaba el deseo por la participación popular y sería recordado durante décadas por las masas excluidas del país. Sin embargo, Washington estaba contento; otro movimiento popular había sido desviado, la amenaza de la democracia había sido evitada.


La Dictadura: La Solución al "Problema" de la Democracia


Preferible a Washington fue el brutal dictador Juan Vicente Gómez quien una década después mandó con puño de hierro. La dictadura era mucho menos riesgosa, principalmente porque ésta estaba aliada a los intereses de la élite y rara vez retaba la hegemonía de Washington. Gómez mandó por casi tres décadas hasta su muerte en 1935. Durante ese tiempo él prohibió todo partido político y no hubo elecciones abiertas. Opositores políticos eran encarcelados, torturados y asesinados. Él era muy poco popular entre las clases populares, pero la élite Venezolana y Washington estaban contentos. Las masas Venezolanas "atrasadas" y de "raza inferior" hicieron que fuera "casi imposible una forma popular de gobierno."(4)

Para las compañías petroleras estadounidenses, el régimen de Gómez era extremadamente amable. Cuando por primera vez descubrieron petróleo en Venezuela en los años veinte, él permitió que las compañías estadounidenses escribieran la legislación petrolera a sus gustos.(5) Durante las próximas dos décadas ellos ganaron substancialmente del petróleo Venezolano, y el crecimiento de la industria petrolera permitió que Gómez y la élite en Venezuela hicieran grandes fortunas.(6)

Otras empresas Norteamericanas se beneficiaron también dado que los ricos en Venezuela importaban principalmente bienes manufacturados provenientes de los Estados Unidos. Los grandes ingresos del petróleo crearon una élite consumista y los empresarios estadounidenses aprovecharon de importar productos para esta clase consumista. Corporaciones de los Estados Unidos abrieron oficinas en Caracas.

Pero después de varias décadas de dictadura en el principio del siglo veinte, otro movimiento popular surgió en los años cuarenta con la fundación de un nuevo partido, Acción Democrática (AD). Después de tomar el poder con un golpe de estado, la reforma política fue el primer objetivo. AD declaró el sufragio universal para todos los ciudadanos con más de dieciocho años, incluyendo a las mujeres. Todos los partidos políticos fueron legalizados, y elecciones abiertas se llevaron a cabo. Por primera vez en la historia del país, todos los Venezolanos pudieron votar y escoger sus representates políticos.(7)

Los Estados Unidos consideró este movimiento muy peligroso. El hecho de que AD tuvo el apoyo de las masas pobres y los oberos significaba que ellos tal vez tomarían decisiones en el interés de la mayoría. Por supuesto, así es como debería funcionar una democracia, pero para los Estados Unidos y la élite Venezolana, estas decisiones serían decisiones "equivocadas."(8)

Un sistema democrático es lo que presenta la amenaza más grande a los intereses de la élite y sus aliados de Washington.  Por eso, a travéz de la historia de Venezuela la participación de las masas siempre ha sido impedida y cuidadosamente evitada. Si las masas populares pudieran, de alguna manera, ejercer el poder, ellos seguramente tomarían decisiones que irían drásticamente en contra de los intereses de la élite. Lo más probable es que ellos tratarían de romper su dependencia en las importaciones de los Estados Unidos. Definativamente ellos aumentarían los impuestos para las compañías estadounidenses y usarían los altos ingresos para mejorar los servicios básicos para las masas, como la educación, la salud, la infrastructura; exactamente lo que Hugo Chávez ha hecho en los últimos años.

En 1947, en las primeras elecciones abiertas en la historia del país, el candidato de AD Rómulo Gallegos ganó con 73% del voto. De cada cuatro Venezolanos, tres habían votado por él, e imediatamente él empezó a aprobar un programa de reformas progresistas.(9) Leyes nuevas aumentaron los impuestos para la industria petrolera, y la educación pública fue expandida. Así mismo, el sueldo mínimo fue aumentado y se empezó a promover la diversificación de la economía. Para la desgracia de los petroleros estadounidenses, el partido cumplió con su promesa de buscar "la justicia social y mejores condiciones para los obreros."(10)

Pero Rómulo Gallegos, el primer presidente de Venezuela elegido por el pueblo, solo duró diez meses. Fue derrocado por un golpe militar en el mismo año que tomó el poder. Una dictadura militar rapidamente revertió todos las reformas progresistas de AD y ejerció un cruel control sobre la población durante diez años. Gallegos fue exiliado del país. El líder del golpe, Marcos Pérez Jiménez, exilió y encarceló los líderes de AD y reprimió toda oposición política. Los partidos políticos y sindicatos fueron prohibidos.(11)

Un ministro estadounidense en Caracas declaró que "el pueblo de Venezuela aún no está listo ni adecuadamente preparado para la democracia."(12) Unos años después, en 1954, la administración de Eisenhower condecoró al cruel dictador con el premio "Legion of Merit" por su "conducta meritoria y especial en el cumplimiento de sus altas funciones."(13)

Fue por cierto "conducta meritoria" cuando Pérez Jiménez respondió premiando a las compañías estadounidenses con nuevas concesiones petroleras. Para la élite nacional y Washington, otra vez, la dictadura era preferible a la democracia. La represenación y participación de las masas tuvieron que ser evitadas e impedidas.

Curiosamente, hay mucho que no ha cambiado en Venezuela. El movimiento popular liderzado por Hugo Chávez ha sido duramente rechazado por la élite Venezolana y Washington. Como movimientos populares del pasado, la élite ha patrocinado varios intentos de quitar el presidente del poder a travéz de golpes de estado y otras acciones. Washington ha apoyado sus efuerzos, financiando grupos radicales de oposición y conspirando en contra del gobierno de Chávez.(14) Los medios de comunicación, los cuales pertenecen a la élite nacional y son vinculados a capital estadounidense, han mantenido una campaña constante de ataques en contra del gobierno y han convencido a una parte considerable de la población que Hugo Chávez es un dictador horrible. (15)

El conflico es, y siempre ha sido, uno de lucha de clases. La élite siempre se ha opuesto a cualquier transformación de la economía, la cuál se basa en un sistema de explotación injusto. La exportación de recursos valiosos financia la importación de bienes estadounidenses. Pero los intereses de las clases populares van directamente en contra de este sistema. Para que las masas tengan empleo, educación y un buen nivel de vida, la economía tiene que ser diversificada, y la industria desarrollada. Los ingresos de los recursos naturales deben ser llevados al máximo y usados para el beneficio de la mayoría. La dependencia de las importaciones de los Estados Unidos tiene que ser reducida.

Fundamentalmente, el beneficio de la mayoría significa desmantelar el sistema antidemocrático y elitesco. Por esta razón Washington y la élite nacional siempre han temido a una democracia popular que busca el bien de todos. Desde los tiempos de "¡Viva El Mocho Hernández!" hasta los tiempos de "¡Viva Chávez!" la participación popular siempre ha sido su peor enemigo.
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(1) Ewell, Judith. Venezuela and the United States: From Monroe's Hemisphere to Petroleum's Empire. The University of Georgia Press, Athens, Georgia ©1996, pg. 97
(2) Ewell, pg. 95
(3) Ewell, pg. 92, 109
(4) Ewell, pg. 123
(5) Ewell, pg. 134
(6) Coronil, Fernando. The Magical State: Nature, Money, And Modernity in Venezuela. The University of Chicago Press ©1997, pg. 82
(7) Coronil, pg. 132
(8) Ewell, pg. 155
(9) Coronil, Pg. 139
(10) Country Studies US/Area Handbook Series, Federal Research Division of the Library of Congress, U.S. Department of the Army, ©2005, The Transition to Democratic Rule, http://countrystudies.us/venezuela/6.htm
(11) Country Studies US, The Transition to Democratic Rule, http://countrystudies.us/venezuela/6.htm
(12) Ewell, pg. 159
(13) Ewell, pg. 160
(14) Gott, Richard. Hugo Chávez and the Bolivarian Revolution. Verso ©2005, pg. 224
(15) Gott, pg. 246

Traducido por Iriana Colina Quiñones

15 de Diciembre de 2006

La Democracia: El Enemigo Verdadero de Washington

La Historia del Impedimento de la Democracia en Venezuela - Parte I

Hugo Chávez no es el único líder que ha retado y molestado a los Estados Unidos. Cipriano Castro, presidente de Venezuela desde 1899 hasta 1908, fue probablemente un adversario de Washington tan grande como lo es hoy Hugo Chávez. Durante el régimen de Castro, el Presidente estadounidense Theodore Roosevelt buscaba una excusa para invadir Venezuela.  Él consideraba al presidente Venezolano un "vil mono," y amenazaba con tomar acciones para darle a Castro una lección. Refiriendose al pueblo Venezolano, Roosevelt dijo "voy a enseñar a esos animales que ellos tendrán que comportarse decentemente." Pero, para su desgracia, no pudo conseguir el apoyo del público Estadounidense para una intervención en Venezuela y tuvo que aguantar, para ese momento, la desobediencia de Castro.

Castro no fue un revolucionario, pero, como Chávez, surgió del pueblo, y fue rechazado por la clase blanca elitesca.  Él era un mestizo de los Andes de Táchira.  Fue un nacionalista ambicioso que abiertamente desafió los intereses de los Estados Unidos, poniendose en contra del imperialismo Norteamericano y de las compañías extranjeras que cometieron excesos en su país. Pero, sobre todo, Castro estaba harto de la élite corrupta de Caracas y su control del sistema político. Él liderizó un movimiento para apoderarse del sistema político y cambiarlo.

La amenaza del cambio causaba miedo en ese entonces al igual que ahora. Para la élite nacional y sus aliados en Washington, cambiar siempre ha ido en contra de sus intereses.  Desde la época colonial, una pequeña élite blanca con dominio económico y político ha controlado el país y se ha enriquecido con el sistema de explotación injusto y antidemocrático. Este sistema está estrechamente vinculado a los intereses de Washington, ya que Venezuela exporta vastas cantidades de materia prima a los Estados Unidos, y sirve de mercado lucrativo para los productos Norteamericanos.  Cualquier intento de cambiar esta estructura sería muy amenazante a los intereses de la élite.

Los políticos estadounidenses hicieron su mejor esfuerzo para desprestigiar a Castro, llamándolo anti-Americano y corrupto.  El Secretario de Estado Elihu Root dijo que era un "loco salvaje."  Caricaturistas en los EEUU lo representaron de una manera racista, o como un niño malcriado. El Embajador de los EEUU en Venezuela, Francis B. Loomis, lo describió como un "hombre pequeño y negro" con una "mezcla de sangre de indio." Agregó que Castro tenía "poco contacto con figuras públicas y con los detalles de asuntos gubernamentales."  Aunque Castro tal vez tenía el apoyo de los nacionalistas Venezolanos, oficiales estadounidenses aseguraron que no era apoyado entre la "mejor clase de gente."

Hugo Chávez es visto en una manera muy parecida. Los Venezolanos de la clase alta y la clase media aseguran que solo los "estupidos," y "marginales" sin educación son los que lo apoyan.  Entre las clases élitescas odian a Chávez y lo ven como un idiota grosero, un campesino del interior.  Ellos aseguran que ninguna persona con formación lo apoyaría.  "Pregunta a cualquier malandro, ellos apoyan a Chávez," me explicó un estudiante de la clase media.  "Chávez solo tiene el apoyo de los pobres, pero como los pobres son la mayoría, Chávez gana las elecciones."  La mayoría de la población es vista como inferior.  Ellos son demasiados estúpidos para saber por quien votar.

Así como con Chávez, la élite de Caracas se oponía fuertamente a Cipriano Castro. Con el financiamiento de compañías estadounidenses y otras compañías extranjeras, Manuel Antonia Matos, el hombre más rico de Venezuela, lanzó una revolución larga y costosa en contra del gobierno de Castro.  Dos años y veinte mil muertes después, la revolución fracasó y Castro se quedó en el poder. Las élites, sin embargo, siguieron llamando a los Estados Unidos a intervenir y los oficiales Norteamericanos parecían dispuestos a hacerlo.  El ejército de los Estados Unidos diseñó planes de secuestrar el presidente y mandarlo al exilio.  Un gobierno provisional compuesto de líderes de la élite tomaría el poder, pero necesitaría ser protegido de la población ya que la élite de Caracas no representaba la mayoría de los Venezolanos y podría ser recibida con violencia.

Pero la invasión nunca ocurrió y otra solución se presentó. Cuando Castro tuvo que viajar a Europa por razones de salud, impidieron que regresara a Venezuela con un bloqueo naval de los EEUU.  El dictador Juan Vicente Gomez, apoyado por los Estados Unidos y amable a los intereses de la élite, mandó por los próximos 30 años. Para mantener la orden, la dictadura era preferida a la democracia. La participación de las masas tuvo que ser evitada.

Con casi cien años de historia entre los dos, Castro y Chávez recibieron unas reacciones muy similares de la élite Caraqueña y sus aliados en Washington.  Ya que ninguno pertenecía a la clase blanca elitesca, los dos representaban una amenaza parecida; no eran leales a los intereses de la élite.

En un país fundado por la explotación de los indios y esclavos Africanos, diseñado para hacer ricos unos pocos con el trabajo de los demás, la lucha de clases siempre ha estado presente.  Desde el principio, la economía Venezolana operaba solamente para el beneficio de los terratenientes Españoles y los comerciantes. Para conseguir riqueza con la explotación de los recursos del país era necesario construir este sistema injusto, un sistema que servía a una minoría e inevitablemente excluía a la mayoría.  En una sociedad como esta, la cual se contruyó en base a un sistema económico y políticamente antidemocrático, la amenaza más grande es la democracia misma. La amenaza es que la gente eligirá a alguien que realmente la represente, que luche por sus intereses, que busque cambios estructurales verdaderos y que permita la participación verdadera de las masas; un sistema que sirva a los intereses de la mayoría, no a una minoría. Pero ser democrático, y servir a los intereses de la mayoría significa desarmar toda la contrucción colonial.  Por eso, la verdad no dicha es que la democracia siempre ha tenido que ser impedida, a toda costa y de cualquier manera.

Traducido por Iriana Colina Quiñones

21 de Noviembre de 2006

Golpe de Estado en Venezuela: Made in the USA

El Plan de Estados Unidos para derrocar a Hugo Chávez en los días siguientes a la elección

En 1999, cuando los bombardeos de Estados Unidos contra Serbia no lograron deshacerse de Slobodan Milosovic, Washington cambio su estrategia. La inteligencia estadounidense invirtió USD 77 millones de dólares para desbancar, mediante las urnas, a Milosovic. Esos recursos fueron destinados a organizaciones vinculadas a la CIA, fundadas por el National Endowment for Democracy (NED) [Fundación Nacional para la Democracia] y por U.S. Agency for International Development (USAID) [Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional].

En lugar de armas y bombas, esas fuerzas estadounidenses estaban armadas de máquinas de fax, computadoras y, tal vez lo mas importante, de encuestas sofisticadas realizadas por la compañía Penn, Schoen & Berland, con sede en Washington. Su misión: derrotar a Milosovic a través del fortalecimiento de los grupos de oposición. Milosovic tenía sus días contados, mientras los esfuerzos de Estados Unidos para movilizar a la oposición y producir protestas masivas tuvieron éxito al derrotarlo en las elecciones de 2000.

Esa victoria fue un marco de referencia futura para las agencias de inteligencia de Estados Unidos. Ellos desarrollaron una nueva manera de derrocar regímenes poco amistosos, y fue mucho más fácil que realizar un derrocamiento violento o una invasión desordenada.

Penn, Schoen & Berland tuvo un papel importante, tan importante que la Secretaria de Estado de Estados Unidos, Madeleine Albright, hizo un elogio al decir “Debe ser una de las primeras instancias donde las encuestas han jugado un rol protagónico en establecer y asegurar objetivos de política exterior”(2). Y de hecho, aseguraron sus objetivos de política exterior. Milosovic perdió la elección y la oposición apoyada por Estados Unidos tomó el poder.

Desde 2000, esa nueva estrategia sutil de influenciar elecciones y deponer a regímenes ha sido implementada en muchos otros países. Apodado como “el golpe pos-moderno” por Jonathan Mowat, estas sofisticadas técnicas fueron utilizadas en Bielorusia (2001), en Georgia (2003) y en Ucrania (2004), entre otros países. A pesar de haber fallado en ultima instancia en Bielorusia, en Georgia los esfuerzos de Estados Unidos produjeron la “Revolución Rosa” que derrocó al Presidente Eduard Shevardnadze. En Ucrania, fue la “Revolución Naranja” que instaló en el poder a Victor Yushchenko en 2004.(3)

En cada oportunidad, grupos financiados por la NED y la USAID trabajaron dentro del país para construir apoyo popular para el candidato de la oposición. En cada momento, construyeron una campaña de imágenes atractivas, utilizando tácticas de marketing modernas que fueron perfeccionadas durante todo el tiempo. Y cada vez, usaron las encuestas de Penn, Schoen & Berland para formar la percepción del público.

En su articulo "Coup D'etat in Disguise" [Golpe de Estado Disfrazado], Jonathan Mowat describió como funcionan estas encuestas: “Penn, Schoen and Berland (PSB) ha tenido un rol pionero en la utilización de encuestas, especialmente las “exit polls”[encuestas de salida], al facilitar estos golpes.

"Su misión principal es construir la percepción de que el grupo instalado en el poder en el país escogido tiene un amplio apoyo popular.” “... la utilización de “exit polls” [encuestas de salida] de las agencias de encuestas difundidas por la televisión internacional... dan la falsa impresión de un masivo voto fraudulento por el partido gobernante, para poner los estados escogidos en la defensiva.”(4). O sea, el objetivo es conseguir apoyo suficiente para influenciar la elección a favor de ellos o, en el caso de que no sea posible, dar la impresión de que las elecciones fueron fraudulentas y estimular a la población a derrocarlos.

La estrategia ha tenido éxito en derrocar regímenes o en instalar regímenes de la preferencia de los Estados Unidos, la operación se ha convertido en un anteproyecto para ser utilizada en el mundo. Ian Traynor hace una descripción en The Guardian en Noviembre de 2004: “ La campaña es una creación de Estados Unidos, un ejercicio sofisticado e inteligente para poner la marca occidental y el marketing masivo que, en cuatro países y en cuatro años, ha sido utilizada para salvar elecciones manipuladas y derrocar a regímenes indeseables... La operación -tramar democracia a través de la urna y de la desobediencia civil- es actualmente tan habilidosa que los métodos se han convertido en un patrón para ganar las elecciones en otros países”(5)

Produciendo una Ucrania en Venezuela

Actualmente, los Estados Unidos tienen un nuevo archi-enemigo: el presidente venezolano Hugo Chávez. Ciertamente Washington disfrutaría deshacerse de él de la misma forma como lo hizieron con los demás países. Pero hay un pequeño problema, Hugo Chávez no es Slobodan Milosovic. Chávez es enormemente popular entre las masas venezolanas y en toda Latinoamérica.

Los partidos pro-Chávez han ganado continuamente las elecciones democráticas en los últimos 8 años y ganarán ciertamente la contienda presidencial del 3 de diciembre. Las fuerzas de Estados Unidos tienen dificultades. Ellos saben que es sencillamente imposible impedir que Chávez gane en las urnas, él es muy popular. Parece que tendrán que sacar de la manga el Plan B: un golpe de Estado.

Estados Unidos ya armó su teatro en Venezuela y todo el elenco original ya está aquí. Tenemos a NED, USAID y, sí, una vez más, a Penn, Schoen & Berland. Así como en Serbia, o Ucrania, el objetivo de las fuerzas de estadounidenses es remover a Chávez del poder. Para eso, ellos se han asociado a los grupos más importantes de oposición para trazar un plan e implementar su estrategia. Esta estrategia en Venezuela está basada en las lecciones más importantes aprendidas en Serbia y que, desde entonces, son aplicadas en muchas otras naciones.

El objetivo es crear una situación como en Ucrania en 2004: grandes protestas en contra de las elecciones y del gobierno para causar el caos y la inestabilidad. Básicamente, tiene tres etapas.

Primera, necesitan construir apoyo popular para el candidato de la oposición, Manuel Rosales, a través de una campaña atractiva. Eso ya ha sido logrado, en parte, pero según la mayoría de las encuestas, Rosales tiene un 20-30 por ciento de las intenciones de voto, comparado con Chávez, que flota entre un 50 y 60 por ciento.(6) Sin embargo, parece que el apoyo a Rosales ha crecido unos pocos puntos porcentuales en las ultimas encuestas, mientras el candidato recorría el país haciendo discursos y promesas durante los últimos meses. Los principales medios, por supuesto, dan a su campaña una cobertura en horario de máxima audiencia y repiten todas sus promesas de campaña.

La campaña fue diseñada por Estados Unidos utilizando técnicas modernas de marketing y slogans impactantes. Como en 2005, fue demostrado en el documental "Our Brand Is Crisis" [Nuestra marca es la crisis], acerca de un equipo de los Estados Unidos que diseñó la campaña de su candidato favorito en Bolivia, esas campañas utilizan métodos elaborados para construir la imagen que desean para su candidato. Ellos tienden a enfocar en la juventud y frecuentemente incluyen a los movimientos jóvenes, como Primero Justicia en Venezuela. Marcan a la campaña con un color y con un slogan de una sola palabra, factores importantes en anteriores campañas hechas por Estados Unidos. En Serbia, el slogan era “Otpor”, que significa resistencia. En Georgia, “Kmara”, que significa Basta. En Ucrania, “Pora”, que significa “Llego la hora!”, y ahora, en Venezuela, la marca es “Atrévete”.

La segunda etapa fue utilizar los medios para crear la percepción de que las elecciones son fraudulentas. Ya lo han hecho de diversas maneras. El NED fundó una organización, Súmate, con el objetivo declarado de “lograr un alto nivel de participación ciudadana en las elecciones de Venezuela. "(7) Fundada en 2002, Súmate organizó la campaña para el referendo revocatorio. Ellos perdieron el referendo en agosto del 2004 por un gran margen, pero siguieron reclamando, con la ayuda de las “exit polls” [encuestas de salida] de Penn, Schoen, and Berland, que las elecciones fueron fraudulentas.

Otras cinco encuestas señalaron exactamente lo contrario coincidiendo con los resultados oficiales de las votaciones, en el cual Chávez ganó con un gran margen de diferencia. PSB y Súmate, sin embargo, sostuvieron que la oposición había ganado y que Chávez había cometido “un fraude masivo” a pesar de que 5 o 6 encuestas coincidían con los resultados oficiales, y de que el proceso de votación estaba certificado por el Centro Carter y por la Organización de los Estados Americanos. (8) Por consiguiente, la imagen de Chávez como un líder democráticamente electo fue dañada a nivel nacional e internacional.

La alegación de fraude resonó por los medios y sembró dudas acerca de la legitimidad de Chávez. Desde el referendo revocatorio, la campaña no se ha paralizado. Súmate y otros grupos de la oposición continúan atacando el proceso electoral en Venezuela, reclamando que no es transparente y que está injustamente controlado por el gobierno de Chávez.

Los medios en Venezuela han apoyado con entusiasmo esa campaña, dando cobertura a Súmate, y a los constantes comunicados de prensa que ellos han publicado denunciando problemas en el proceso electoral. La idea es engañar a suficiente gente para que crean que el gobierno de Chávez no tiene apoyo popular, y que seguirá en el poder a través de un fraude electoral. Ya han sido exitosos en convencer a parte de la población.

Finalmente, necesitan conseguir gente suficiente en las calles para crear una situación en que una transición de poder pudiera ocurrir. Aquí es donde entra Penn, Schoen & Berland. En los meses anteriores a las elecciones de diciembre de 2006 Penn, Schoen & Berland ha sido un instrumento para formar la percepción del publico.

En una serie de encuestas cubiertas ampliamente por los medios privados, esta compañía de sondeos ha señalado firmemente que el liderazgo de Chávez está disminuyendo y la oposición está ganando espacio, mientras las demás encuestas realizadas durante los últimos meses demuestran que Chávez mantiene un amplio liderazgo de un 20 a 30 por ciento por delante de su adversario más cercano. (9)

Durante la semana pasada, el señor Schoen, de Penn, Schoen & Berland, publicó conclusiones de su ultima encuesta en el noticiero meridiano de Venezuela. Como era esperado, la encuesta de Penn mostró que el opositor a Chávez, Manuel Rosales, estaba casi empatado con el actual mandatario. Chávez tenia sólo un 48% de apoyo y su opositor había crecido a un 42%. Esta encuesta está siendo difundida por los principales medios de Venezuela, para una enorme audiencia, demostrando que Rosales estaba creciendo más y más cada día y que podría ganar. El señor Schoen añadió su opinión personal, “El momento está obviamente a favor de Rosales.”(10)

Con la ayuda de los medios dominantes, que en su mayoría se oponen con vehemencia al presidente popular, estas falsas encuestas han logrado una amplia repercusión. Todos los periódicos, los mayores canales de televisión, sitios de noticias en Internet informan los resultados de las encuestas como si fuesen verdaderos y válidos. No mencionan el hecho de que esas conclusiones no son respaldadas por ninguna otra agencia de encuesta.

Una vez más, a pesar de que la realidad es que Rosales no tiene casi ninguna oportunidad de ganar las elecciones de diciembre, muchos ahora creen que él saldrá vencedor. La realidad parece no importar, lo que realmente importa es lo que la población crea. Será difícil lidiar con la realidad cuando su candidato pierda por un margen devastador. Si la estrategia de la oposición funciona, será posible producir protestas enormes y hasta violentas.

Hace dos semanas, en Globovisión, uno de los mayores canales privados en Venezuela, el líder de la oposición Rafael Poleo hizo un llamado a todos los venezolanos a hacer un “Ucraniazo” el día siguiente a la elección (11). Alegando que las elecciones serán fraudulentas, Poleo, que estuvo involucrado en el golpe de estado de 2002, describió en detalles un “plan” para remover a Chávez del poder después de las elecciones.

Haciendo una comparación con la “Revolución Naranja”, el plan hace un llamado a los venezolanos que salgan para protestar masivamente en contra del gobierno de Chávez y en contra de lo que ellos llaman “elecciones fraudulentas”. Poleo hizo un llamado a los altos comandos militares para apoyar su “movimiento”, en lo que sería sencillamente un llamado para derrocar el gobierno.

En dos semanas a partir de ahora veremos como jugarán todos estos elementos. ¿El presidente popular Chávez continuará gobernando como el presidente de los pobres? ¿La oposición entrenada por Estados Unidos será capaz de realizar una “Ucraniazo” en Venezuela? Las alegaciones de fraude de la oposición son infundadas ya que, hasta utilizando una observación superficial, está claro que Chávez tiene un apoyo aplastante.

Sin embargo, la estrategia organizada por Estados Unidos busca producir protestas masivas y tal vez una rebelión militar para desplazar a su enemigo popular. Con la ayuda de Penn, Schoen & Berland, deben lograr reunir personas suficientes en las calles para causar problemas. Para los que están planeando el golpe, eso es exactamente lo que necesitan.
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(1) John Lancaster, "U.S. Funds Help Milosevic's Foes in Election Fight," Washington Post, September 19, 2000.
http://www.washingtonpost.com/ac2/wp-dyn?pagename=article&contentId=A13155-2000Sep15&notFound=true

(2) Jonathan Mowat, 'Coup d'État in Disguise: Washington's New World Order "Democratization" Template', Center for Research on Globalization, 9 February 2005, http://globalresearch.ca/articles/MOW502A.html

(3) Michael Barker, "Regulating revolutions in Eastern Europe; Polyarchy and the National Endowment for Democracy"
http://www.zmag.org/content/showarticle.cfm?ItemID=11311

(4) Jonathan Mowat, 'Coup d'État in Disguise: Washington's New World Order "Democratization" Template', Center for Research on Globalization, February 9, 2005, http://globalresearch.ca/articles/MOW502A.html

(5) Ian Traynor, "US campaign behind the turmoil in Kiev" The Guardian, November 2004
http://www.guardian.co.uk/ukraine/story/0,15569,1360236,00.html

(6)http://en.wikipedia.org/wiki/Venezuelan_presidential_election%2C_2006#Polls

(7) http://en.wikipedia.org/wiki/Súmate

(8) http://en.wikipedia.org/wiki/Venezuelan_recall_referendum_of_2004

(9)http://en.wikipedia.org/wiki/Venezuelan_presidential_election%2C_2006#Polls

(10) "Venezuela Presidential Race Tightens,"? Thursday, November 16

(11) http://youtube.com/watch?v=UT02dOmjb1s

Traducido para Telesur por Camila Carduz Rocha


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